Los chicos aprenden a través de la acción, no solo escuchando o repitiendo. Lo que se vive, se entiende mejor. Y lo que se entiende mejor, dura más.
Desarrollo de habilidades claves
Potencia competencias fundamentales para el siglo XXI. A través del juego gigante, los chicos ejercitan: pensamiento crítico, toma de decisiones, etc.
Mejora la convivencia escolar
Se genera un entorno donde los chicos pueden practicar habilidades socioemocionales de manera natural.
Aprenden a escuchar, esperar turnos...
Motivación por aprender
Cuando aparece el juego, aparece la emoción: curiosidad, sorpresa, entusiasmo.
Y cuando hay emoción, el aprendizaje se enciende.
Inclusión social y diversidad
Los juegos gigantes integran movimiento, estrategia, creatividad, lenguaje, espacio y cuerpo.
Esto permite que cada chico encuentre su forma de participar.
Experiencias que dejan huella
Los chicos recuerdan lo que viven intensamente.
Las experiencias de juego gigante generan memorias emocionales que fortalecen futuros aprendizajes...
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